-Hoy se cambia la hora.
-¡¡Bieeeeeeeeen!!
-No, pero es el cambio malo, nos quitan una hora.
-¡¿Queeeeeeeeeeeeeeeeeeee?!
Estos cambios chungos los tienen que hacer los lunes.
domingo, 30 de marzo de 2014
jueves, 6 de marzo de 2014
LINDSAY, QUÉ HOSTIA TIENES, CARIÑO
Narrado por la propia actriz, se verá su día a día con su familia, los paparazzis y la peña que la soporta cuando deciden contratarla para algo.
Y es que esa es mi parte favorita del avance, cuando al final la siguen al camerino y entre lágrimas tiene esta conversación con el pobre desgraciado responsable del asunto:
-No pongas palabras en mi boca, eso es exactamente lo que no firmé.
-¿Quieres que desechemos todo lo de ayer?.
-¡¡SI!!.
Ahora entiendo a mi madre cuando me decía que a veces le daban ganas de darme un abrazo y una hostia al mismo tiempo.
Porque oye, igual la chica tenía razón para quejarse, pero tiene pinta de que es un capricho gratuito de diva.
Se ve que Lindsay Lohan es la típica niñata acostumbrada a zanjar las discusiones huyendo a llorar a algún rincón.
Me sigues simpatizando, pero qué hostia tienes, maja.
domingo, 2 de marzo de 2014
DOBLE MORAL
10:32
-¿Todavía no has ordenado el escritorio?.
-Mañana, mamá.
-No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy.
14:47
-¿Cuántos bombones te has comido ya?.
-Dos, mamá.
-Pues ya está, que queda mucho mes.
-¿Todavía no has ordenado el escritorio?.
-Mañana, mamá.
-No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy.
14:47
-¿Cuántos bombones te has comido ya?.
-Dos, mamá.
-Pues ya está, que queda mucho mes.
sábado, 8 de febrero de 2014
MY HUCKLEBERRY FRIEND
Durante mi viaje a Londres me acordé mucho de la Señora Fletcher. Muchos no la conoceréis, es una mujer mayor para la que trabajé hace años y nos hicimos amigas, aquí encontraréis todas las interesantes conversaciones que escribí en mi primer blog.
Resulta que le gustaba mucho "Desayuno con diamantes" y un día me pidió que por favor le tradujese "Moon River", porque "seguro que a ti se te da bien el inglés". Esas palabras retumbaban en mi cabeza cada vez que no entendía ni papa de lo que me decían en Londres o intentaba comunicarme con los ingleses.
La cuestión es que, traduciendo "Moon River" me topé con un curioso enigma. La canción es muy cortita y simple, pero llegado a un punto dice "my huckleberry friend", que traducido literalmente vendría a ser "mi amigo arándano", pero cuyo significado ha dado lugar a distintas hipótesis.
La más aceptada es que el compositor se refiere a Huckleberry Finn y el río del que habla la canción es el que cruzaba el personaje en la novela, o sea, el Mississippi. Otros dicen que "huckleberry" vendría a ser un adjetivo cariñoso, y otros, los más simples, afirman que directamente se refiere a un arándano.
Buscando encontré el verdadero origen del misterio. No sé si es verdad, pero desde luego es la alternativa que más me gusta.
Al parecer, en una entrevista le preguntaron al autor qué significaba aquello de "my huckleberry friend" y explicó que él no era un tío muy sociable y nunca había tenido muchos amigos, pero que recordaba con cariño cuando de pequeño hacía pellas y se iba a recoger arándanos con otros niños, y por eso les mencionó nostalgicamente en la canción, de modo que lo que quería decir era "mi amigo de los arándanos".
Nunca me ha gustado "Desayuno con diamantes", creo que es una peli pensada para su época y no llegué a meterme en la historia ni a conectar con la prota, pero "Moon River" siempre me ha resultado una canción muy bonita, muy melancólica, y desde finales de noviembre también muy triste.
Dicen que todos morimos dos veces, la última y definitiva y luego cuando muere la última persona que sabía de nosotros, la última persona que nos conocía y cuya muerte borra por completo nuestro paso por el mundo.
Por eso me alegro tanto de haber escrito todas aquellas cosas sobre la Señora Ángeles, y por eso las he enlazado aquí, para que todos podáis leer sobre ella, la conocierais aunque jamás la vieseis en persona y quizá se colase en vuestros recuerdos, para que su memoria viva también en vosotros y tarde más en desaparecer.
Por mi parte yo jamás la olvidaré.
Mi jefa, mi amiga, la abuela que nunca tuve.
My huckleberry friend.
Resulta que le gustaba mucho "Desayuno con diamantes" y un día me pidió que por favor le tradujese "Moon River", porque "seguro que a ti se te da bien el inglés". Esas palabras retumbaban en mi cabeza cada vez que no entendía ni papa de lo que me decían en Londres o intentaba comunicarme con los ingleses.
La cuestión es que, traduciendo "Moon River" me topé con un curioso enigma. La canción es muy cortita y simple, pero llegado a un punto dice "my huckleberry friend", que traducido literalmente vendría a ser "mi amigo arándano", pero cuyo significado ha dado lugar a distintas hipótesis.
La más aceptada es que el compositor se refiere a Huckleberry Finn y el río del que habla la canción es el que cruzaba el personaje en la novela, o sea, el Mississippi. Otros dicen que "huckleberry" vendría a ser un adjetivo cariñoso, y otros, los más simples, afirman que directamente se refiere a un arándano.
Buscando encontré el verdadero origen del misterio. No sé si es verdad, pero desde luego es la alternativa que más me gusta.
Al parecer, en una entrevista le preguntaron al autor qué significaba aquello de "my huckleberry friend" y explicó que él no era un tío muy sociable y nunca había tenido muchos amigos, pero que recordaba con cariño cuando de pequeño hacía pellas y se iba a recoger arándanos con otros niños, y por eso les mencionó nostalgicamente en la canción, de modo que lo que quería decir era "mi amigo de los arándanos".
Nunca me ha gustado "Desayuno con diamantes", creo que es una peli pensada para su época y no llegué a meterme en la historia ni a conectar con la prota, pero "Moon River" siempre me ha resultado una canción muy bonita, muy melancólica, y desde finales de noviembre también muy triste.
Dicen que todos morimos dos veces, la última y definitiva y luego cuando muere la última persona que sabía de nosotros, la última persona que nos conocía y cuya muerte borra por completo nuestro paso por el mundo.
Por eso me alegro tanto de haber escrito todas aquellas cosas sobre la Señora Ángeles, y por eso las he enlazado aquí, para que todos podáis leer sobre ella, la conocierais aunque jamás la vieseis en persona y quizá se colase en vuestros recuerdos, para que su memoria viva también en vosotros y tarde más en desaparecer.
Por mi parte yo jamás la olvidaré.
Mi jefa, mi amiga, la abuela que nunca tuve.
My huckleberry friend.
domingo, 2 de febrero de 2014
LA DIMENSIÓN DESCONOCIDA
Mientras estuve en Londres andé totalmente desconectada del mundo, porque entre que no paramos de acá para allá y no pillábamos wifi de ninguna manera no nos enteramos de nada.
Del exterior sólo nos llegó el arresto de Justin Bierber, que era lo único de lo que hablaban en los telediarios las raras veces que vimos la tele en el hotel y además fue portada del periódico gratuito que dan en el metro.
Así, cuando llegué a casa el lunes, me metí en la web de Marca y lo primero que leí fue esto no daba crédito a mis ojos.
Por un momento me sentí igual que Mark Wahlberg al final de "El planeta de los simios", cuando mira la estatua de Lincoln y ve en su lugar a un mono.
Pensaba que en el vuelo de Inglaterra a España nos habíamos introducido en una especie de vórtice espacial, aterrizando en una dimensión alternativa, pero no, ni hay monos por las calles, ni nada chungo.
Me hubiera molado que lloviesen rosquillas, pero qué le vamos a hacer.
Lo que está comprobado es que a poco que me ausento unos días cambia el mundo.
Del exterior sólo nos llegó el arresto de Justin Bierber, que era lo único de lo que hablaban en los telediarios las raras veces que vimos la tele en el hotel y además fue portada del periódico gratuito que dan en el metro.
Así, cuando llegué a casa el lunes, me metí en la web de Marca y lo primero que leí fue esto no daba crédito a mis ojos.
Pensaba que en el vuelo de Inglaterra a España nos habíamos introducido en una especie de vórtice espacial, aterrizando en una dimensión alternativa, pero no, ni hay monos por las calles, ni nada chungo.
Me hubiera molado que lloviesen rosquillas, pero qué le vamos a hacer.
Lo que está comprobado es que a poco que me ausento unos días cambia el mundo.
jueves, 30 de enero de 2014
LONDRES, PATRIA QUERIDA
El miércoles de la semana pasada os avisé de que me ausentaría hasta el lunes porque iba a pasar unos días en Asturias. O al menos era lo que yo pensaba.
Y eso que ya en el taxi sospeché que algo raro estaba pasando, porque era imposible que por esa carretera acabásemos en la estación de Atocha (de donde en teoría saldría el tren hacia Asturias), pero confié en mis amigas, en el taxista y me quedé dormida (salimos a las cinco y cuarto de la mañana), con la mosca detrás de la oreja, eso sí.
Sin embargo, cuando el coche se paró y al salir vi que estábamos en el aeropuerto no pude callarme más y les pregunté a mis amigas qué hacíamos allí, y por qué coño me estaban grabando. Al oír la respuesta supe lo que se debe sentir cuando te toca la lotería.
Resulta que mis amigas, compinchadas con mi madre, me habían engañado respecto al destino del viaje. En vez de Asturias íbamos a pasar cuatro días en Londres.
Los que me vieron atravesar el aeropuerto llorando como una magdalena debieron pensar que estaba desolada por dejar España, pero era todo lo contrario.
Espero que nadie de Asturias se lo tome a mal, realmente de todos los sitios de España era donde más me apetecía ir, pero es que Inglaterra ha sido siempre el primer país al que quería viajar e iba a hacerlo surcando el cielo por primera vez.
Como el hotel estaba muy cerca del centro pudimos ir andando a muchos sitios, como el Big Ben, la Abadía de Westminster, el Parlamento, el Ojo de Londres (todo esto está muy juntito), pero además vimos el cambio de guardia, Harrods, Portobello, el Puente de Londres, la catedral de San Pablo y muchos museos, como la galería nacional, el Museo de Victoria y Alberto, el Museo de Sherlock Holmes y el Museo Británico. Y a parte del metro y el tren también subimos a un autobús de dos pisos, pero de los antiguos, que al parecer ya quedan sólo 3 o 4.
COSAS CURIOSAS DE LONDRES
- No hay gorriones. Hay gaviotas, cuervos, palomas y un bicho que se mueve como un cuervo, vuela como un cuervo y parece un cuervo, pero colegas, no es un cuervo. Yo les bauticé "cuervos de incógnito".
- A las libras las llaman "pounds" y jamás veréis un cero a la izquierda en un precio. Aquí si algo vale 50 céntimos ponemos 0,50 €, pero allí se lo montan distinto. Si algo cuesta 50 peniques ponen 50 p y si vale 50 libras 50.00 p.
- Hay españoles vayas donde vayas. En el hotel teníamos derecho a desayuno y de las 4 mesas 3 estaban siempre ocupadas por españoles. Cerca de cualquier monumento siempre escuchabas españoles, en el metro y en los museos (en el Museo Británico había más españoles que ingleses, y eso que estaba lleno).
Además, en dos McDonalds distintos nos atendieron españoles, la taquillera del Ojo de Londres que nos cobró también era española, en Portobello hay un restaurante de comida española llevado por gallegos donde nos comimos unos bocatas de tortilla y de calamares y justo al lado hay otro bar español (que tiene cojones, te vas a Londres a montar un restaurante de comida española y viene un hijoputa y te monta otro justo al lado).
- Los ingleses e inglesas son muy altos. La estatura media es mayor que la de aquí, eso ya se sabe, pero es habitual encontrarse con peña de dos metros. Además, las mayoría tiene los ojos verdes o azules, aunque no sean rubios.
- No hay papeleras por la calle. Puedes tardar 15 minutos en encontrar una papelera sin parar de andar, y contenedores de basura ni de coña, no sé dónde la tirarán.
- Olvidaros de los pasos de cebra. Esto fue lo que más me jodió de allí. Si no hay un semáforo tienes que cruzar a la aventura y aún los semáforos también tiene truco. Resulta que el hombrecillo verde que se ilumina para dar paso a los peatones dura una mierda y nadie le espera. En cuanto ven que ya no vienen coches cruzan y si te quedas esperando a que se ponga en verde se mosquean por bloquearles el paso y te miran como si fueras gilipollas por no cruzar.
- En las tiendas de souvenirs, los únicos equipos extranjeros de los que tienen camisetas y merchandising son el Real Madrid y el Barcelona, sobre todo del Barcelona. Fuera de ahí ni Milan, ni Bayern, ni nada.
- Allí Frigo se llama Wall's.
- Hay cámaras grabando por todas partes, en la calle, en el metro, en todos sitios, y en los autobuses hay un cartel pidiendo a la gente que si ven o escuchan alguna conversación sospechosa avisen al conductor o a la policía.
Están muy pendientes de la seguridad, cuando íbamos a subir en el Ojo de Londres nos hicieron abrir los bolsos, nos pasaron un detector de metales y uno de los seguratas nos preguntó, chapurreando español, si llevábamos algún cuchillo. Sin duda vieron que Yoli tiene cara de delincuente.
Y ya está, ya he puesto lo más curioso que recuerdo. Si alguien quiere hacerme alguna preguntilla como experta en Londres que soy tras pasar allí 4 días que la deje en los comentarios.
Y aunque dudo que ninguna vea esto, muchas gracias por esta sorpresa-regalo-viaje, ha sido inolvidable.
Y eso que ya en el taxi sospeché que algo raro estaba pasando, porque era imposible que por esa carretera acabásemos en la estación de Atocha (de donde en teoría saldría el tren hacia Asturias), pero confié en mis amigas, en el taxista y me quedé dormida (salimos a las cinco y cuarto de la mañana), con la mosca detrás de la oreja, eso sí.
Sin embargo, cuando el coche se paró y al salir vi que estábamos en el aeropuerto no pude callarme más y les pregunté a mis amigas qué hacíamos allí, y por qué coño me estaban grabando. Al oír la respuesta supe lo que se debe sentir cuando te toca la lotería.
Resulta que mis amigas, compinchadas con mi madre, me habían engañado respecto al destino del viaje. En vez de Asturias íbamos a pasar cuatro días en Londres.
Los que me vieron atravesar el aeropuerto llorando como una magdalena debieron pensar que estaba desolada por dejar España, pero era todo lo contrario.
Espero que nadie de Asturias se lo tome a mal, realmente de todos los sitios de España era donde más me apetecía ir, pero es que Inglaterra ha sido siempre el primer país al que quería viajar e iba a hacerlo surcando el cielo por primera vez.
Como el hotel estaba muy cerca del centro pudimos ir andando a muchos sitios, como el Big Ben, la Abadía de Westminster, el Parlamento, el Ojo de Londres (todo esto está muy juntito), pero además vimos el cambio de guardia, Harrods, Portobello, el Puente de Londres, la catedral de San Pablo y muchos museos, como la galería nacional, el Museo de Victoria y Alberto, el Museo de Sherlock Holmes y el Museo Británico. Y a parte del metro y el tren también subimos a un autobús de dos pisos, pero de los antiguos, que al parecer ya quedan sólo 3 o 4.
- No hay gorriones. Hay gaviotas, cuervos, palomas y un bicho que se mueve como un cuervo, vuela como un cuervo y parece un cuervo, pero colegas, no es un cuervo. Yo les bauticé "cuervos de incógnito".
- A las libras las llaman "pounds" y jamás veréis un cero a la izquierda en un precio. Aquí si algo vale 50 céntimos ponemos 0,50 €, pero allí se lo montan distinto. Si algo cuesta 50 peniques ponen 50 p y si vale 50 libras 50.00 p.
- Hay españoles vayas donde vayas. En el hotel teníamos derecho a desayuno y de las 4 mesas 3 estaban siempre ocupadas por españoles. Cerca de cualquier monumento siempre escuchabas españoles, en el metro y en los museos (en el Museo Británico había más españoles que ingleses, y eso que estaba lleno).
Además, en dos McDonalds distintos nos atendieron españoles, la taquillera del Ojo de Londres que nos cobró también era española, en Portobello hay un restaurante de comida española llevado por gallegos donde nos comimos unos bocatas de tortilla y de calamares y justo al lado hay otro bar español (que tiene cojones, te vas a Londres a montar un restaurante de comida española y viene un hijoputa y te monta otro justo al lado).
- Los ingleses e inglesas son muy altos. La estatura media es mayor que la de aquí, eso ya se sabe, pero es habitual encontrarse con peña de dos metros. Además, las mayoría tiene los ojos verdes o azules, aunque no sean rubios.
- No hay papeleras por la calle. Puedes tardar 15 minutos en encontrar una papelera sin parar de andar, y contenedores de basura ni de coña, no sé dónde la tirarán.
- Olvidaros de los pasos de cebra. Esto fue lo que más me jodió de allí. Si no hay un semáforo tienes que cruzar a la aventura y aún los semáforos también tiene truco. Resulta que el hombrecillo verde que se ilumina para dar paso a los peatones dura una mierda y nadie le espera. En cuanto ven que ya no vienen coches cruzan y si te quedas esperando a que se ponga en verde se mosquean por bloquearles el paso y te miran como si fueras gilipollas por no cruzar.
- En las tiendas de souvenirs, los únicos equipos extranjeros de los que tienen camisetas y merchandising son el Real Madrid y el Barcelona, sobre todo del Barcelona. Fuera de ahí ni Milan, ni Bayern, ni nada.
- Allí Frigo se llama Wall's.
- Hay cámaras grabando por todas partes, en la calle, en el metro, en todos sitios, y en los autobuses hay un cartel pidiendo a la gente que si ven o escuchan alguna conversación sospechosa avisen al conductor o a la policía.
Están muy pendientes de la seguridad, cuando íbamos a subir en el Ojo de Londres nos hicieron abrir los bolsos, nos pasaron un detector de metales y uno de los seguratas nos preguntó, chapurreando español, si llevábamos algún cuchillo. Sin duda vieron que Yoli tiene cara de delincuente.
Y ya está, ya he puesto lo más curioso que recuerdo. Si alguien quiere hacerme alguna preguntilla como experta en Londres que soy tras pasar allí 4 días que la deje en los comentarios.
Y aunque dudo que ninguna vea esto, muchas gracias por esta sorpresa-regalo-viaje, ha sido inolvidable.
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